Historia pasada, contada por el Sheriff.
Cuando los primeros colonos llegamos a este trozo de tierra que gira en torno al planeta Deadwood, tuvimos que esforzarnos mucho para convertir este desierto en un lugar al que llamar hogar, muchos murieron pero, tras muchos meses de trabajo, conseguimos formar un pueblo y alguna pequeña porción de terreno en la que practicar la agricultura.
Pero, como todos los sueños de la gente humilde, fuimos pisados por los sueños de alguien con mas poder.
Se hacían llamar a si mismos la Compañía Minera, pero no eran mas que matones, había algo en nuestro planeta que les interesaba, y harían cualquier cosa por conseguirlo, pronto no fuimos mas que esclavos de estos malhechores, y muchos de los hombres del pueblo fueron obligados a dejar sus trabajos y picar en la mina.
Pasamos muchos años de penurias, incluidos los años de la guerra, de la que nos mantuvimos al margen, por orden de nuestros esclavistas.
Llegó el final de la guerra y con el, el capitán Rabinovich, un veterano del ejército perdedor, que había decidido alejarse de la política y la guerra en nuestro humilde hogar.
El fue el que nos dio la fuerza y la capacidad de lucha para enfrentarnos a la Compañía Minera... y McShane nos dio la oportunidad.
McShane era un miembro de la compañía minera que había decidido abrir un bar-saloon en nuestro pueblo, no era una persona muy querida por pertenecer a los bandidos, pero la verdad era que a el tampoco le gustaban mucho sus compañeros, así que decidió traicionarlos.
Unos pocos nos levantamos, el pastor, el médico, la dueña del prostíbulo, mi ayudante y yo acompañamos a Rabinovich y McShane en su lucha... y vencimos, aunque a costa de mi ayudante y de gran parte de lo que una vez fue el capitán de los Browncoats que nos ayudó a alzarnos.
Todo lo que se cuenta sobre esa noche forma parte de las leyendas del pueblo, y cada uno os contará su versión, yo prefiero no contar lo que tuvimos que hacer para liberar el pueblo.
Tras la noche de la liberación, que es celebrada año tras año en el pueblo, le fue concedida a McShane la alcaldía y propiedad del planeta, y gracias a su ayuda hemos conseguido prosperar hasta e día de hoy.